Distancia
On-Line
Presencial
Semipresencial

Testimonio: buscando un trabajo en el que acepten mi discapacidad

Mar 28, jun. 2011 - Eva Rodriguez - Archivado en: , , ,

Hoy en día, encontrar empleo es en sí una tarea titánica y si además queremos trabajar en lo que nos gusta, es casi un imposible. La crisis, aunque suene a argumento algo trillado, está haciendo que sea aún más complicado si cabe, el hecho de encontrar un trabajo, cualquier trabajo. ¿Qué pasa si además, hablamos de colectivos específicos como las personas con diversidad funcional? Pues que la cuestión se agrava aún más.

Somos más de 3,8 millones de personas con alguna diversidad funcional reconocida. De ellos, más de la mitad somos mujeres. Según la “ENCUESTA SOBRE DISCAPACIDAD” de 2008, hay 1,48 millones de personas con diversidad funcional en edad laboral, de los cuales, sólo hay activos 526.000.

El empleo es superior en los hombres que en las mujeres en un 10% y la gente con mayor porcentaje de empleo son quienes tienen deficiencias visuales y auditivas en contraposición de los que tienen limitaciones en el aprendizaje, que es el grupo con menor porcentaje de empleo. Así pues, vemos que el género también pesa para las mujeres con diversidad funcional ya que suelen tener mayor dificultad para encontrar un empleo remunerado que las mujeres en general y que los hombres discapacitados.

La diversidad funcional es un término bastante novedoso que está empezando a usarse como sustituto del término de discapacidad, donde se suprime el hecho de la carencia de capacidades por una diversidad en la manera de vivir y actuar. La diversidad funcional es un concepto heterogéneo ya que encontramos muchos tipos en ella: gente con diversidades funcionales físicas, sensoriales, intelectuales… y dentro de estas categorías, hallamos subcategorías más específicas.

Recuperando el tema laboral, si nos fijamos bien, en el ámbito de la discapacidad, cuando hablamos de quienes sustentan el mayor porcentaje de empleo, hablamos de personas con deficiencias visuales y auditivas, es decir, que su capacidad visual y o auditiva se ve mermada en algún grado. ¿Por qué estoy recalcando esto? Porque hay que distinguir entre las personas deficientes auditiva y visualmente, con las personas sordas y ciegas totales.

Según estudios, los ciegos españoles son de los que menos desempleo sufren y eso tiene una explicación y viene dada por la ONCE. El mayor volumen de empleo que genera esta organización es a raíz de la venta del cupón. En este trabajo hay actualmente unos 19000 vendedores, esta cifra es menor a años anteriores dada la disminución de ventas y por tanto de vendedores. También afecta que los cupones y productos ONCE ya no solo se pueden adquirir gracias a los vendedores de la ONCE, sino también en bares, estancos y gasolineras. Asimismo es reseñable que esta organización, tiene preferencias en cuanto a la contratación por gente con deficiencias visuales más que por ciegos totales, arguyendo que los primeros, tienen “mayores capacidades” para desplazarse por distintos lugares y por tanto aumentar las ventas.

He aquí donde quería llegar cuando hice especial hincapié en la distinción entre sordera y ceguera totales y deficiencias auditivas y visuales. Las empresas no suelen contratar a sordos y ciegos totales por el desconocimiento de nuestras capacidades. Asusta mucho el hecho que necesitemos de adaptaciones concretas para poder trabajar, pero eso no significa que no podamos desempeñar igualmente bien nuestro trabajo.

Entrando en mi caso particular, soy una chica ciega total que lleva 9 meses buscando empleo sin éxito. Soy licenciada en psicología y tengo un master en estudios interdisciplinares de género. Con esto quiero decir, que soy una persona con formación pero me encuentro que por mi diversidad funcional, se me cierran muchas puertas, no digo todas porque en el inicio de este artículo ya comenté que la crisis también está causando estragos pero sí que es cierto que en cuanto las empresas se percatan de mi ceguera, no me dan la oportunidad siquiera de una entrevista.

¿Cómo puedo afirmar esto? Pues por dos motivos, uno porque en mi currículum puse que tengo certificado de discapacidad y he comprobado que gente también con diversidad funcional que no lo ha puesto ha sido llamada para entrevistas y otro, porque alguna vez me han llamado empresas interesadas en mi perfil, pero en el momento que me han preguntado sobre mi diversidad funcional y les he dicho que es ceguera total, me han dicho que ya me llamarían y nunca más se supo.

Estas experiencias me llevan a pensar que es mejor borrar de mi CV el hecho de mi ceguera y así almenos tener el derecho que tiene todo el mundo de la oportunidad a la entrevista, a que me conozcan en persona y entonces, puedan juzgar con conocimiento de causa si yo soy válida o no para el trabajo que la empresa oferte.

En todo este tiempo que llevo de búsqueda activa de empleo, solo he tenido una entrevista presencial y ha sido en un centro especial de empleo, es decir, que no les es ajeno para nada el mundo de la diversidad funcional. Y la entrevista, era para un trabajo que no tiene que ver con mi formación.

Sinceramente, estaría contenta si me contrataran, lo que quiero decir, es que casi no tenemos opciones. Para la mayoría de ciegos, que es el colectivo que más conozco, la telefonía y la venta del cupón son las opciones más extendidas. Ambos son trabajos como cualquier otro, pero es una lástima que se nos limite a esas opciones por prejuicios y desconocimiento, cuando estamos capacitados para realizar también otros muchos trabajos

Me gustaría que este pequeño artículo sirva para contribuir a visibilizar el estado de tanta gente que se encuentra en mi misma situación y animar a quienes lo lean a perder el miedo a lo desconocido y a ser más curiosos, que además es un rasgo natural del ser humano, y preguntarnos y acercaros a nosotros, que a la mayoría no nos importa resolver vuestras dudas y creo que puede ser una fuente de enriquecimiento para ambas partes. Construyamos entre todos una sociedad abierta e inclusiva para todas las personas que en ella vivimos.

Núria Azanza, Licenciada en Psicología con especialización en género


¿Te ha gustado esta noticia?
7 comentarios Compártela:

Periodista, Blogger y responsable de comunicación y marketing. Apasionada por lo que hago. En G+ me encontrarás aquí Eva

Hay que estar de acuerdo, dado que las cosas están como están, que la búsqueda de empleo para una persona con diversidad funcional, discapacidad o como se quiera denominar, es complicada por la crisis, en primer lugar, y por las propias circunstancias personales de dichas personas en segundo lugar.

No obstante, la autora al final de su exposición, desde mi punto de vista, incurre en un error. al señalar que las personas ciegas casi en exclusiva se pueden dedicar, dados los condicionamientos a los que alude, a la venta del cupón de la ONCE o la telefonía.

Hay cientos de fisioterapeutas ciegos, decenas, si no son centenas, de trabajadores ciegos dedicados a la enseñanza, y unos poquitos que nos ganamos el sueldo en otras profesiones.

El problema, para mi, radica en la ONCE. Esta Organización distorsiona las oportunidades de empleo de las personas ciegas en España pues ha transmitido socialmente la idea de la venta del cupón para los ciegos, no promocionando, alentando o concienciando a la sociedad española de que los ciegos valemos para más cosas. Téngase en cuenta que el número de personas ciegas trabajando al margen del conglomerado ONCE es igual al de hace 30 años, cuando la imagen del ciego era bastante menos visible que la actual.

Además, la propia ONCE ha desvirtuado su función, pues cuando se fundó se concebía la venta del cupón como una situación transitoria y residual pues el ciego debía trabajar en puestos de trabajo ordinarios (Reglamento de 28 de octubre de 1939)

Y otra distorsión importante es la actitud de muchos ciegos hacia el trabajo fuera de la Organización. El ciego español se cree, por regla general, que la ONCE debe arreglarle su vida, dándole graciosamente un puesto de trabajo y no buscándolo fuera.

Sobre el artículo, dar las gracias a su autora, pues es la primera vez que leo el término diversidad funcional y he de admitir que me resulta mucho mas adecuado que el de discapacidad o persona con minusvalía, transmite mejor la realidad que se pretende transmitir. No quisiera terminar sin dedicar un par de renglones al primer comentario, pues opinar de la ONCE que distorsiona, me parece mucho decir. Gracias a la ONCE, muchos ciegos podemos estar donde estamos y haber estudiado para poder acceder al mercado laboral fuera de ella. Sin la ONCE, esto no se hubiese conseguido, a la mayoría de paises me remito. Y sobre que muchos prefieren vender el cupón, no es porque la ONCE los obligue, sino porque la seguridad y el volumen de ingresos que se han conseguido en ese trabajo, no lo conseguían en otros. Es cierto que en otras épocas, no en las actuales, pero que no se le puede achacar a la ONCE, el que la mayoría prefiera vender cupones, incluso dejaban de estudiar para irse a vender, ya digo en cierta manera comprensible, porque se ganaba mucho dinero en la venta..

Hola, gracias por el comentario. La verdad es que me ha gustado por dos motivos:
1. Es cierto que muchos ciegos son fisioterapeutas, que luego trabajen de ello… conozco a algunos que si, y a otros que no… no puedo especificar números. desde luego la mayoría que conozco como comenté, ejercen de lo que expuse en el artículo, pero se agradece el matíz.
2. Estoy totalmente de acuerdo contigo con respecto a que el problema es de la ONCE que al final se ha centrado en la venta del cupón no interesándose en que los ciegos encuentren otros trabajos.
YO personalmente, seguiré echando CVs a todas las empresas que pueda, es necesario que la sociedad se conciencie que somos igualmente válidos para muchos trabajos y eso se logra moviéndose y llamando a todas las puertas posibles.
Creo que es muy digno quien quiera o tenga que quedarse vendiendo cupones, lo que no me gusta y reconozco que he visto alguna vez, es lo que has comentado del ciego que cree que ONCE ha de arreglarle la vida, es una actitud que no me parece beneficiosa para la persona.
Y una reflexión final que no quiero extenderme demasiado: es una lástima que ahora que los ciegos somos más visibles y hacemos más ruido, sigan trabajando el mismo número que hace 30 años, eso es que algo no está funcionando.

saludos.

Como bien ha dicho nuestro compañero en el primer comentario, muchos ciegos cree que la ONCE está ahí para solucionarles la vida con un trabajo, algo que en ocasiones es cierto, ya que se colocan a mandos intermedios sin casi estudios a trabajar, ganando grandes cantidades de dinero, y otros con mucha más formación tienen que consolarse con la venta del cupón, si es que tienen la suerte de que se la concedan. Además, es mucha la ignorancia de esta sociedad, la cual ve a una persona ciega y siempre le hace la misma pregunta. ¿Y la ONCE no te da trabajo?
Por otra parte, tal y como está la cosa, lo mejor es buscarse el pan fuera de esta empresa llamada ONCE. Todos sabemos que es ´difícil, pero hay que intentarlo.
Un gran saludo para Núria, a la que deseo todos los éxitos profesionales como Psicóloga, que sin duda los merece.

Hola: yo soy fisio y he acabado vendiendo cupones de once, o intentándolo. Empecé trabajando como fisio pero me pagaban por debajo de lo que le pagaban a alguien sin discapacidad porque según mi antiguo jefe estaba de pruebas. Podría haberlo denunciado pero si lo hubiera echo a ver quien me iba a contratar. Total que acabé vendiendo cupones para ganarme la vida.
Después he seguido yendo a entrevistas como fisio pero en ningún trabajo me aceptaron. No sé si por llevar a mi perro guía a la entrevista, porque no les gustaba mi perfil, por ambas o por ninguna.
La cuestión es que la cosa está muy mala para todos, para los discapacitados peor, y si encima eres mujer, entonces si que es complicado.
A ver si entre todos hacemos algo para que la sociedad de una vez por todas sea igualitaria y todos tengamos las mismas oportunidades. El trabajo que lo desempeñe el mejor preparado independientemente de su discapacidad o sexo.

Gracias a todos por vuestros comentarios y sin duda, a Nuria por este excelente artículo. Mil gracias por mostrarnos las dificultades con las que se encuentra y por servir de altavoz para personas en su misma situación. Esperamos que este artículo conciencie a las empresas de que las personas con diversidad funcional son tan válidas para el empleo como cualquiera, y que además, el hecho de tener una formación académica les debería permitir optar a puestos profesionales relacionados con sus estudios. Un saludo a todos

La ONCE tiene el monopolio del juego en españa desde la epoca de franco y lo que era un servicio social se ha convertido en un complejo entramado empresarial que abarca inversiones inmobiliarias y otras actividades nada relacionadas con la discapacidad. Pero ademas esta situacion de “monopolio en el mundo de la discapacidad” a traves del cermi y feaps y otras entidades PAGADAS por ONCE sólo crea problemas a las personas que como tu y yo tenemos carrera universitaria… a vender cupones y punto!!! lo siento me niego!!! existen muchas entidades que ONCE quiere menospreciar que SI TE AYUDAN (cada una a su manera)… te animo a hablar con CENTROS ESPECIALES DE EMPLEO, FUNDACION ADECCO, y BUSCA LO QUE QUIERES… seguro que existe!!

Normas de uso:
No está permitido verter comentarios contrarios a las leyes españolas o injuriantes.

Reservado el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.

© Iberestudios 2012 - Todos los derechos reservados Términos y Condiciones | Aviso Legal