Muchas pequeñas y medianas empresas se encuentran en desventaja con las grandes compañías por lo que a acceso a los mercados, explotación de canales de distribución y capacidad de llegar al consumidor se refiere. Como solución, sencilla, barata y eficaz aparece un concepto que puede proporcionar un antes y un después en las pymes que lo emplean: el branding.
El branding consiste en crear una marca o distintivo único que se diferencie de los productos que se comercializan en un área geográfica determinada. Los valores que se asocian a la marca se dividen en cinco fundamentales: el Naming o la creación de un nombre, la Identidad Corporativa, el Posicionamiento, la Lealtad de marca y la Arquitectura de la marca.
Así, creando un elemento distintivo del resto de competidores, a las pymes les será más fácil fidelizar a los clientes y proveedores, además de que será mucho menos complicado definir el concepto de nuestro producto, por lo que los mensajes publicitarios serán más directos y certeros.
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Eso de sencillo, barato y eficaz… sólo coincido en “eficaz”, de resto hacer buen branding no es ni fácil ni barato. Crear y gestionar una marca es un proceso largo y no exento de dificultades si se quieres hacer bien.