Distancia
On-Line
Presencial
Semipresencial

Ética y empresa en las escuelas de negocios

Mie 01, sep. 2010 - Ana Echeverría - Archivado en: , , , , , , , ,

mintzberg625Casi todas las escuelas de negocios aseguran que la ética empresarial siempre ha formado parte de sus valores y de sus contenidos. Sin embargo, no se han librado de las críticas que han llovido sobre la clase empresarial desde la estrepitosa caída del gigante Lehman Brothers. En 2005, dos años antes de estallar la crisis, el académico y experto en management Henry Mintzberg (en la imagen) cuestionó agriamente la validez de los programas MBA en su libro Managers, no MBAs, una publicación que ha resultado ser profética y ha cosechado un gran éxito a toro pasado. En palabras textuales de Mintzberg, “los MBA forman a la gente equivocada con métodos equivocados y traen consecuencias equivocadas”. ¿Tan mal se han hecho las cosas? ¿Es cierto que escuelas con una experiencia centenaria, campeonas de los rankings mundiales, como la Harvard Business School o la Wharton Business School, pueden considerarse responsables de la crisis global?

Es posible que tal acusación sea algo exagerada, pero, en cualquier caso, las escuelas de negocios han tomado buena nota en el último año. Las aptitudes sociales, la habilidad para adaptarse a los cambios y los nuevos paradigmas de comunicación a través de las redes sociales son algunas de las competencias que se han reforzado en los nuevos programas de 2010-2011. Pierde puntos el liderazgo tradicional y los gana la inteligencia emocional. Se imponen las nuevas estrategias win-win, modelos de gestión y negociación en los que todas las partes implicadas salen ganando. Menos estrés, menos agresividad, más prudencia y más humanidad en las relaciones laborales y de negocios: estos son los ingredientes del nuevo management.

juramento mbaEl juramento hipocrático

A finales de 2008, dos profesores de Harvard publicaron un artículo titulado It’s time to make management a true profession. En él reclamaban la necesidad de crear un código deontológico para directivos, semejante al que rige la vida laboral de otros colectivos profesionales, como los médicos o los periodistas. El Aspen Institute y el Foro Económico Mundial acogieron con entusiasmo la iniciativa, que también contó con el respaldo de varios alumnos de la Boston Business School. Así nació el MBA Oath, el juramento hipocrático de los profesionales de la gestión y la dirección de empresas, un documento que aboga por la responsabilidad social y el crecimiento económico sostenible.

Ésta es su traducción:

Como líder de los negocios, reconozco mi papel en la sociedad.

Mi propósito es liderar personas y gestionar recursos para crear valor que ningún individuo podría crear por sí solo.

Mis decisiones afectan al bienestar de otros individuos dentro y fuera de mi empresa, hoy y mañana.

Por tanto, prometo que:

Dirigiré mi empresa con lealtad y cuidado, sin anteponer mis intereses personales a los de mi empresa o los de la sociedad en general.

Entenderé y suscribiré, en letra y espíritu, las leyes y contratos que rigen mi conducta y la de mi empres.

Me abstendré de caer en la corrupción, en la competencia injusta o en prácticas de negocios nocivas para la sociedad.

Protegeré los derechos humanos y la dignidad de todas las personas afectadas por mi empresa, y me opondré a la discriminación y a la explotación.

Protegeré el derecho de las futuras generaciones a mejorar su calidad de vida y disfrutar de un planeta saludable.

Informaré de las actuaciones y riesgos de mi empresa con honestidad y precisión.

Invertiré en mi desarrollo y en el de los demás, ayudando al avance de la profesión de management y a la creación de una prosperidad sostenible e inclusiva.

Al ejercer mis deberes profesionales de acuerdo a estos principios, reconozco que mi comportamiento debe ser un ejemplo de integridad, que provoque la confianza y la estima de aquellos a quienes sirvo.

Responderé ante mis iguales y ante la sociedad de mis actos y de mi compromiso de ceñirme a estos estándares.

Hago este juramento libremente y por mi honor.

Management responsable y sostenible

La actividad de las empresas ejerce un impacto en el entorno natural, en la calidad de vida de las personas y en sus condiciones laborales. Cada vez son más las compañías que asumen la importancia de la responsabilidad social corporativa, ya sea creando fundaciones, colaborando con ONGs o practicando una gestión transparente. En algunos casos se trata de operaciones cosméticas; en otros, de auténticos compromisos sociales. Empresas como Google, Mercadona o ESADE, por ejemplo, se han forjado una sólida reputación en el terreno de la conciliación laboral y familiar.

Aún queda mucho por hacer. Afirmar lo contrario sería una ingenuidad. La contaminación del medio ambiente, la explotación infantil y los productos financieros engañosos aún son lacras a erradicar. Pero las redes sociales están contribuyendo a que las grandes corporaciones se preocupen más por su reputación y comprendan que ésta no puede mejorarse únicamente con campañas de marketing, sino mediante cambios profundos. Por eso, las escuelas de negocios están incorporando a sus programas cursos de economía sostenible y de responsabilidad social corporativa. ESERP, Euroinnova y Clay son algunos de los centros pioneros en ética empresarial.

Por otra parte, los nuevos MBA hacen un gran hincapié en estos valores en sus programas, y hasta incluyen materias que, paradójicamente, están desapareciendo de las universidades generalistas: historia, sociología, filosofía, etc., en un intento de humanizar la gestión empresarial y contextualizar mejor los conocimientos prácticos adquiridos.

Otros contenidos de este reportaje:

Entrevistamos a los expertos:

¿Te ha gustado esta noticia?
2 comentarios Compártela:

Desde mis inicios he compaginado el periodismo con el marketing. Son géneros y registros muy distintos que, sin embargo, tienen un rasgo en común: la búsqueda de la máxima claridad y sencillez. Moverme en los dos campos y no tener miedo de dar el salto a Internet me ha convertido en una profesional muy flexible. En G+ estoy aquí Ana

Menos mal que van a leer esas lineas en alto, asi el mundo será mucho mejor y las empresas se volveran ONGs, se reduciran los accidentes de tráfico y la gente no trabajará para ganar dinero, sino para aportar un beneficio a la sociedad. Los jefes tendrán un trato más humano hacia sus empleados y las flores olerán mejor. Esto atufa a chachara de izquierdas; de lo de Lehman fueron responsables los directivos de Lehman, y no los demás directivos del planeta. A que viene la generalización?

Has puesto el dedo en la llaga, Garfield. Efectivamente, el problema de la RSC es que resulta muy fácil dejarla en bonitas palabras. Un juramento no va a convertir a los tiburones de Wall Street en el pececillo Nemo. Y menos éste que, a título personal, sin hablar en nombre de Iberestudios, te diré que está redactado en términos demasiado inconcretos para mi gusto.

No obstante, nunca es mala cosa que se cree un código deontológico. Aunque pueda parecer papel mojado, en otras profesiones tiene cierta eficacia. El código se viola, sí, pero los colegas te miran mal si lo haces. Te expones a cierta presión del mundillo, tu reputación entre los tuyos puede verse mermada. Si algo así llegara a suceder entre directivos, el juramento dejaría de ser 100% ornamental.

En cuanto a la generalización, tal vez esté fuera de lugar, como dices, pero entiendo que se cuestionan ciertas prácticas generalizadas que, en el caso de Lehman, tuvieron consecuencias más llamativas, pero que no constituyen un caso aislado.

¿Es posible ganar dinero respetando ciertos límites éticos? Ésta es la pregunta del millón. Los partidarios de la responsabilidad social corporativa consideran que sí, que hay un punto intermedio entre la falta total de escrúpulos y la utopía hippie. Yo espero que no se equivoquen, por la cuenta que nos trae…

¡Gracias por tu aportación!

Normas de uso:
No está permitido verter comentarios contrarios a las leyes españolas o injuriantes.

Reservado el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.

© Iberestudios 2012 - Todos los derechos reservados Términos y Condiciones | Aviso Legal