Distancia
On-Line
Presencial
Semipresencial

Diez malos hábitos a evitar en el trabajo

Lun 26, sep. 2011 - marroyes - Archivado en: , , ,

En los tiempos en los que conseguir un trabajo está complicado, los que ya lo tienen han de hacer por conservarlo. Cuatro expertos en coaching especializados en formar directivos han elaborado en Forbes un decálogo de los malos hábitos que pueden estancar tu carrera o incluso provocar un despido. Son los siguientes:

Adicción al e-mail. Mirar constantemente el smartphone transmite arrogancia, según Matt Eventoff, coach de New Jersey. La solución es colocar el móvil boca abajo para evitar la tentación. Si vas a una reunión es mejor dejarse el teléfono fuera y si se está esperando un mail importante, mejor comunícalo antes para evitar malentendidos.

Demasiados cumplidos al jefe. Puede dañar tu reputación, no solo entre tus compañeros, sino ante tu propio superior. Si nunca dices algo disonante tu opinión no será constructiva.

El correveidile de la oficina. No es lo que fomente el compañerismo, precisamente. Concéntrate en informaciones relacionadas con tu puesto de trabajo y si la tentación es muy grande, Patrick Flannery, coach de Virgina, recomienda invertir en auriculares.

El tono de tus e-mails es muy seco. Los e-mails cortos, directos e imperativos dan mala sensación. Los correos no tienen entonación así que hay que evitar malinterpretaciones. Una buena solución es releerlo antes de mandarlo.

Excusas para todo. Si siempre tienes una excusa para cada ocasión entorpecerás el buen funcionamiento del puesto de trabajo. Es mejor asumir tus equivocaciones.

Demasiadas tareas a la vez. Atender al teléfono, responder e-mails, preparar informes… Puede que te hayan encomendado vayas tareas pero si intentas hacerlas a la vez no llegarás a todo. Prioriza.

“No tengo que hacer esto”. No pongas límites a tu trabajo ni digas no a determinadas tareas. La próxima vez que quieras negarte piensa en quien la hará si tú no lo haces.

El ladrón de la oficina. Ten cuidado si todos los bolígrafos acaban siempre en tu oficina o si tienes la grapadora de tu compañero en tu cajón. Es mejor etiquetar tus cosas para advertir de un vistazo qué no te pertenece y podérselo devolver a su dueño.

El estilo no acompaña. No se ha de perder el estilo personal pero no has de olvidar que vas a trabajar y una ropa poco adecuada puede entorpecer tu carrera. Piensa en alguien de la oficina a quien admires y fíjate en su estilo cuando vayas de compras.

Irascibilidad. Si no eres capaz de controlar tus enfados crearás mal ambiente entre tus compañeros y no quedarás bien con tu jefe. Los coachers consultados por Forbes recomiendan unas respiraciones profundas suelen ayudar mucho.

¿Te ha gustado esta noticia?
Coméntala Compártela:
Normas de uso:
No está permitido verter comentarios contrarios a las leyes españolas o injuriantes.

Reservado el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.

© Iberestudios 2012 - Todos los derechos reservados Términos y Condiciones | Aviso Legal